Tormenta
La tormenta arrecia cada vez con mas fuerza, el tejado se ha volado ya y puedo sentir el frío que cala mas allá que los huesos, ¿porqué no escuche las advertencias? ¿Porqué no hice caso de ellas cuando aún era tiempo? Se bien el porqué, estaba demasiado ilusionado con la vista que podía ver a través de las ventanas para darme cuenta que eran solo un poster pegado por afuera, demasiado ensimismado para salir y ver que las nubes de tormenta yacian cerca, guiado por una esperanza que fue infructuosa y me impidió oir los truenos del huracán cuando se acercaba, siendo que pude ir a tierras altas cuando aún habia tiempo.
No es la primera vez que pasa, al menos esta vez me establecí en un pueblo pequeño pero acogedor, la última vez, el ciclón me alcanzo mientras yo dormía tumbado en el camino, junto a la carretera, soñando con el hogar que aun hoy busco...



