Mas que un simbolo.
Ciudadela 6
Los disparos sonaban uno tras otro, mientras Vanessa traía su siempre confiable Águila del Desierto con seis cargadores vacíos a sus pies junto con los cartuchos usados el bloque de hielo frente a ella estaba a punto de caer, al dejar caer el humeante cargador numero siete y antes de meter el octavo de pronto su celular parpadeo tres veces.
- - Más vale que sea importante.
- - Comandante: estamos listos para la transmisión mensual desde la ciudadela en 2 horas.
- - Voy para allá, prepárenlo todo.
Reunió a su equipo de guardaespaldas, y preparo su regreso, el rugido de los motores de nieve asustaron a algunos de los caribúes del lugar, y algunos metros mas adelante al pasar en una linde del bosque Vanessa vio un pequeño oso y sin querer recordó algunas palabras de su hermano mayor.
-Recuerda Vanessa, no importa en que siglo o como lo hayan obtenido, el poder mental puede dominar cualquier otro, incluso puedes romper las reglas que los hombres han puesto.
-¿Y eso tiene que ver con...?_dijo sacando una botella de agua mineral de la hielera_ De verdad que cuando te pones ebrio o filosófico o como quieras llamarlo no te entiendo.
-Jumm, ¿sabias que Ramsés II tenia un león de mascota? Era su símbolo del control que ejercía sobre el mundo, cuando tienes una fuerza de la naturaleza a tus pies el mundo se inclina igualmente.
Al volver en si vio que estaba a punto de chocar con una piedra salida de la nada, logro esquivarla viro en U para ver de nuevo al osito que no parecía importarle el ruido de los motores, se acerco un poco mas preguntándose donde estaría la madre.
La respuesta llego con un rugido apenas arriba de su cabeza, al voltear pudo ver los dientes de la osa que aun no cerraba la boca lo siguiente que sintió fue su cuerpo volando de seguro por un zarpazo de la criatura, al rodar por el piso perdió la escopeta, tomo su águila del desierto y disparo contra la mole de pelo, pero solo se escucho la recamara vacía, clic, clic, clic Vanessa sintió el miedo corriendo por sus venas, y todo se silencio a su alrededor, en una brisa de ironía la osa al levantarse en sus patas traseras le acerco un poco la escopeta para después aplastarla en el siguiente movimiento, el sentido del tiempo se altero; el animal abría la boca rugiendo, ella se sintió jalada hacia atrás a un montón de nieve y luego la sombra de José se proyecto sobre ella protegiéndola del peligro, fue entonces cuando el sonido volvió a los oídos de Vanessa, en la forma del chasquido de huesos crujiendo y José siendo levantado de la mano izquierda y de como pese al esfuerzo la escopeta resbalo entre los dedos de su mano sana, Vanessa se abalanzo a esta, y con dedos entumidos quito el seguro, y se la llevo a la cara buscando una abertura, había 10 disparos en la culata, solo me falta una abertura pensó inesperadamente esta llego cuando José se desplomaba y su mano se perdía en la boca del poderoso animal.
Vanessa disparo todas las cargas una tras otra, y volteo a ver a José, la madeja de pelos colapsada lo esquivo apenas, la bestia seguía respirando; tambaleándose la comandante recargo su águila y se le acerco pensando que ya estaba vencida, sin embargo el animal tenia otras ideas, con sus ultimas fuerzas la osa le lanzo un zarpazo arrojándola sobre José que se encontraba acurrucado por el dolor, viéndose toda cubierta de la sangre de este solo acertó en dirigir su arma a la montaña de pelos y vaciar el cargador, gritando, el berserker apoderándose de ella, todo esto había pasado en cuestión de segundos, cuando el resto de su escuadra de protección se reunió con ella sentía como el aire frió le quemaba los pulmones y los brazos desembarazados de su chamarra de rango, unos instantes antes de desvanecerse dijo:
-Quiero mis trofeos y al cachorro, traigan a todos si es necesario.
*****
Vanessa despertó, sintiéndose atada a la cama, llamo a Renata quien se levanto a la altura de su cintura al parecer dormitaba junto a ella, esta la miro recelosa y le quito las sujeciones y se hizo a un lado como si temiera algo, una respiración por encima de la cabecera de su cama le hizo sonreír hacia adentro, al mirar en esa dirección vio al cachorro dormitando en una jaula improvisada, un guardia con un rifle lo miraba desconfiado al otro lado de la sala, se sentía bien consigo misma , difumino el dolor de su brazo por todo su cuerpo cuando recordó algo:
-¡José!_trato de sentarse en la cama pero el esfuerzo la hizo escupir un poco de sangre, el oso se despertó clavando sus ojos ámbar en los suyos.
Ella le sostuvo la mirada hasta que el cachorro bajo la cabeza y permitió que lo acariciara, Vanessa sonrió y vio con orgullo que una fuerza de la naturaleza se inclinaba a ella, sabiendo que aun no podía levantarse solo elevo una plegaria por José, aunque en el fondo sabia que estaba bien.



