La batalla de Pandora
Aqui les presento a los que aun nos leen el siguiente capitulo de ciudadela, perdonen pero al ir por cuatrimestre el ritmo le cambia a uno
un abrazo de todo corazon y una oracion para todos aquellos que siguen su camino en la luz del dia y una copa por aquellos que ya no estan entrenosotros.
X:O
Ciudadela 19
2 de mayo del 20XX
Gimnasio Olimpo, Nuevo Vallarta, Jalisco
La música tronaba en los oídos y las luces estroboscópicas cegaban a todo el que fuera tan necio para mirarlas, mientras la banda tocaba el publico se sumergía en el aquelarre, los cuerpos se confundían, en los privados los temas eran mas ardientes, en el piso de arriba donde se había asentado en un tiempo la gerencia ahora había, un espacioso loft, una mesa de billar, una sala donde 15 personas que se denominaban a si mismo los capos de Nuevo Vallarta todos por igual miraban el espectáculo que dos muchachas hacían para ellos, la cadencia de sus curvas y el sudor que corría por sus cuerpos desnudos iluminados por luz de velas, el que presidía la sala era acariciado por una de las meseras que se afanaban en cumplir cada uno de sus caprichos, lucia una gabardina azul marino y los cráneos bordados en esta indicaban su afiliación.
-¿Te diviertes "Tiburón"?_ el interpelado sin apartar la vista de la plataforma donde las chicas se acariciaban las combas desenfadadamente.
-Si "padrino" sus espectáculos son como siempre exquisitos; pero no deberíamos de preocuparnos de las noticias de la Zona 1
-Déjalos que se maten entre ellos, al final ninguno de esos demonios pisara mi ciudad
De pronto la música que llegaba del piso de abajo se silencio, las chicas que bailaban en la tarima se detuvieron, mientras los capos miraban por el ventanal, ellas tomaron las ropas que pudieron y aguardaban.
Al micrófono estaba Elliot con la mitad de la junta directiva; esté le cedió el micrófono a Alondra que quien sin aclararse la garganta dijo:
-Reclamo esta ciudad en nombre de la Junta Directiva, con el apoyo de esta y por la voluntad del consejo de la zona 1.
Al oír este desafío tan directo los capos se prepararon para defender su territorio, no esperaron lo que había tras ellos.
-Saludos, ¿ahora te haces llamar Padrino? Cuando te conocí eras Cadenero.
-¿Patrón?
Cadenero vio desconcertado a Titanomante sentado en la plataforma con su bate de resina y su cuerno de chivo en la espalda, las chicas empuñaban una Uzi cada una, vestían la gabardina de la Ventisca del norte, y mirando con ira a sus "jefes"; le preguntaron a Dante, al mismo tiempo casi con melosidad.
-¿Podemos disparar ya?
-Tranquilas pichoncitas, creo que no será necesario si Cadenero hace lo que debe. La decisión es tuya cadenero.
Cadenero lo planeo si bien era con su mismo tutor demoniaco contra quien se enfrentaba mantuvo la calma y se preparo a llevar a cabo el plan de emergencia que había preparado para ese día.
En el piso de abajo todos miraban expectantes a los demonios que habían tomado el área de la banda, la luz blanca que casi nunca iluminaba el local hacia que todo parecía más mundano y decadente.
Todos escogieron en ese momento su lado en la pelea que seguiría, la mayoría de los oprimidos por el régimen de Cadenero trataron de congraciarse con los Invasores, esperando que cuando la guerra que los había llevado hasta ahí se hubiera terminado, se vieran recompensados.
Uno de los más descarados fue de los que tenía menos oportunidades para ser elegido.
-¿Mells?_dijo Arturo "Lancelot" Benítez, líder de los Chamanes Oscuros en esa ciudad la voz y los puños de Melpómene y de los Gitanos.
Melpómene al oír la voz tan familiar lo enfoco y bajo del estrado donde ambos se unieron en un abrazo que pronto subió de tono. En ese momento se escucho el ruido de disparos en el piso superior, luego la cristalería se reventó mientras por ella atravesaba Dante que traía en las manos a Cadenero y a un desafortunado escolta quienes se debatían, tratando de liberarse.
Melpómene desenfundo sus Colt King Cobra pero Elliot la disuadió.
-Déjalo, esta jugando con su gente.
-Pero no es demasiada altura aun para ellos ¿o no? Los implantes podrían romperse.
-El lo sabe.
La caída fue demasiado para el guardaespaldas, su hombro y la clavícula cedieron ante el peso combinado, y su mente dio paso a la inconciencia, mientras tanto Cadenero trataba de levantarse ignorando el dolor de sus costillas, los nanobots le indicaban que su espina estaba apenas bajo el nivel critico mientras tanto Dante usaba los brazos para levantarse, su fémur estaba auto reparándose a una velocidad impactante.
Cadenero trato de razonar con Dante, mientras su espalda se regeneraba.
-Espere, Patrón, acuérdese de Río_ Titanomante ya en pie lo piso contra un escalón echando por la borda todo el trabajo de los nanobots de Cadenero.
-Si no recordara Rio de Janeiro_ dijo con la voz metálica de los nanobots mientras se quitaba la cadena dentada de su brazo _ estarías muerto
*****
En el libro secreto de los Veteranos no hay una batalla como Río de Janeiro, la batalla de los muertos, o para aquellos que sobrevivieron: La batalla de Pandora.
Pandora fue en palabra de los veteranos la peso novante que definía la categoría, una sicaria con suficiente autoridad para no encontrar oposición a sus ciudadelas en todo el territorio del Nuevo Brasil, en la ciudad de Río de Janeiro su autoridad era indiscutible, no respondía ante nadie del Supremo Concilio y las plumas de guacamaya que dejaba en cada una de sus victimas era un sello temido en todo el continente.
Pandora tenía una hija la cual era el orgullo de su madre, ambas formaban una pinza que tenia atenazados a todo el cono sur por el cuello ambas letales más allá de la imaginación y ambas fanáticas en la causa.
Ambas cometieron un error que para ellas no era nada; despreciaron a Paula, única hija del comandante, y esta en un arrebato de cólera convoco a un ejército que igualaba al doble de la ciudadela de Aguascalientes, pero 300 efectivos menos y 2 meses de espera hicieron que el comandante tomara cartas en el asunto.
En el billar "Calavera" antiguo asiento de los miembros de la ventisca original, Cadenero en ese entonces conocido simplemente como Alejandro atravesó apurado las puertas de la zona VIP donde a Dante le estaban dando un masaje y Elliot y los demás estaban al mismo tiempo siendo agasajados por muchachas que lo miraron con lánguido desden.
-Patrón, dejaron una caja de embalaje en la puerta
-¿Ya la abrieron?
-Si patrón contiene un portafolio negro
-Tráemelo_ volteo a ver a Syed y a Alan y les dijo_ preparen a la gente.
Al analizar las órdenes casi se salen de su piel de alegría, abrió las puertas de par en par y dijo a su pandilla:
-Muchachos preparen todo nos vamos para Río.
*****
Una semana después descubrieron no con alegría que no era la única pandilla:
-¿Que demonios están haciendo aquí los Gitanos?
-No solo ellos patrón, están también los Lanceros Grises y los sultanes.
Los líderes de cada grupo enviaron emisarios con Elliot que sonreía complacido empapándose en su elemento.
-La ventisca reconoce sus regalos y espera su cooperación en este asedio.
-Deja de alabarte a ti mismo iceberg _dijo Ignacio escupiendo la bota del Heraldo_ nadie les rinde pleitesía por gusto.
No lo hagan por gusto_ dijo Elliot mientras ignoraba el insulto del que había sido objeto_ háganlo por el botín.
La ventisca unió a todos los contingentes bajo el estandarte de Infierno Inc. o también conocida como La Convención Nómada y se presentaron con el ángel negro Paula.
Ignacio como heraldo y representante comenzó con los protocolos de presentación y reconocimiento de autoridad, sin embargo una palabra de Paula dio al traste con la presentación.
-Reconozco a los refuerzos que se enviaron para apoyar a este orgulloso asedio...
-Lo siento mi Señora pero debo disentir..._dijo Elliot siendo rodeado por su gente que no sabia que reacción tomar.
Paula lo vio como las bravatas de un menor hasta que vio una cara familiar en el grupo insubordinado.
-Continúa Heraldo, por que te atreves a disentir con esta noble asamblea._agrego con el apoyo de su beso de cupido impregnando toda la sala de comando mientras la lluvia golpeaba salvajemente la ventana.
-Mi señora_ repitió con total control de si_ pero se ha equivocado de efectivos, Infierno Inc. no se ha rendido a usted como parte de ningún asedio, somos guerreros y hemos venido a ganar esta guerra, los parásitos que ha traído con usted no tienen ni el poder ni las agallas para arrancar la victoria ahora_ un eco de ovación se levanto enmudeciendo a Paula y a sus comandantes, Elliot alzo la mano y continuo cuando el silencio volvió._ y en pago pedimos la mitad de los botines de guerra, contra nuestro juramento de que antes de a fin de mes la bandera de la ciudadela se ondeara sobre los restos.
Paula sonrío al contemplar toda la bravata pero la sonrisa que seguía en esos labios la confundían, casi sentía su mente dispararse, levanto la sesión y dijo que solo los lideres del nuevo contingente se quedaran con ella.
Cuando la tropa obedeció Paula se quito su chaqueta de rango y pidió algunas botellas, todos se mostraron recelosos y esperaron mientras ella misma abría las botellas sin apartar la mirada del invitado mientras el resto parecía difuminarse en su mente.
La noche se desenvolvió y las sombras se extendieron cual seda sobre la sala, el aquelarre daba comienzo.



